Cuando una relación matrimonial llega a su fin, lo ideal es que ambos cónyuges puedan alcanzar acuerdos sobre cómo gestionar su futuro por separado, especialmente si hay hijos en común o un patrimonio que distribuir. Sin embargo, sabemos por nuestra experiencia en Barcelona que la realidad a menudo es más compleja. ¿Qué sucede cuando no hay acuerdo posible y la comunicación se rompe? En estos casos, el camino que se presenta es el del divorcio contencioso, un procedimiento judicial donde es un juez quien toma las decisiones.

¿Qué es un divorcio contencioso?

Un divorcio contencioso es aquel que se inicia cuando los cónyuges no logran alcanzar un acuerdo mutuo sobre las medidas que deben regular su separación. Esto puede deberse a discrepancias en aspectos fundamentales como la guarda y custodia de los hijos, el régimen de visitas y comunicaciones, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, la pensión compensatoria, o la liquidación del régimen económico matrimonial.

A diferencia del divorcio de mutuo acuerdo, donde los cónyuges presentan una propuesta de convenio regulador pactada ante el juzgado o notario, en el procedimiento contencioso es uno de los cónyuges quien presenta la demanda de divorcio. En ella, se exponen sus pretensiones y se solicita al juzgado que dicte las medidas definitivas tras valorar las circunstancias y las pruebas aportadas por ambas partes.

Marco legal aplicable en Cataluña

En Cataluña, los procedimientos de divorcio se rigen por una doble normativa. Por un lado, la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), de aplicación estatal, que regula los aspectos procesales y el desarrollo del juicio. Por otro lado, el Código Civil de Cataluña (específicamente el Libro Segundo, aprobado por la Ley 25/2010, de 29 de julio, relativo a la persona y la familia), que establece el derecho sustantivo en materia de familia y introduce particularidades significativas.

Las diferencias más relevantes del derecho civil catalán respecto al derecho común estatal se encuentran en aspectos como el régimen económico matrimonial (si no se pacta lo contrario, en Cataluña el régimen supletorio es el de separación de bienes, a diferencia de la sociedad de gananciales del Código Civil español) y la regulación de las medidas relativas a los hijos. En Cataluña, por ejemplo, es obligatorio presentar un plan de parentalidad si existen hijos menores, un documento detallado que organiza la vida de los hijos tras el divorcio y que va más allá de un simple régimen de visitas. Además, la legislación catalana tiene una marcada preferencia por la guarda y custodia compartida, siempre que se proteja el interés superior del menor.

La Ley de Enjuiciamiento Civil regula el procedimiento contencioso de divorcio en su artículo 770, estableciendo los pasos a seguir desde la demanda hasta la sentencia. También se contemplan las medidas provisionales o previas que pueden solicitarse antes o durante el proceso, reguladas en los artículos 771 y 773 de la LEC, para asegurar la protección de los hijos y cónyuges mientras se resuelve el divorcio.

Pasos y consideraciones clave en un divorcio contencioso en Barcelona

El procedimiento de divorcio contencioso en los juzgados de Barcelona se desarrolla en varias fases:

  1. Demanda de divorcio: Uno de los cónyuges, asistido por abogado y representado por procurador, presenta la demanda ante el Juzgado de Primera Instancia correspondiente al último domicilio conyugal o al domicilio del demandado. La demanda debe incluir las medidas que se solicitan y la documentación acreditativa (certificado de matrimonio, de nacimiento de los hijos si los hay, de empadronamiento, y documentos económicos).
  2. Medidas provisionales: Es habitual solicitar medidas provisionales coetáneas a la demanda, o incluso previas a ella si existe una situación de urgencia. Estas medidas regulan temporalmente la situación de los hijos, el uso de la vivienda y las obligaciones económicas hasta que se dicte la sentencia definitiva de divorcio.
  3. Contestación a la demanda: El otro cónyuge es notificado y dispone de un plazo de 20 días hábiles para contestar a la demanda, también con su propio abogado y procurador, proponiendo las medidas que considere oportunas y aportando la documentación pertinente.
  4. Intervención del Ministerio Fiscal: Si hay hijos menores de edad o con capacidad modificada judicialmente, el Ministerio Fiscal intervendrá en el procedimiento para velar por sus intereses.
  5. Vista (Juicio): Una vez contestada la demanda, se señala una fecha para la celebración de la vista oral. En este acto, se practicarán las pruebas propuestas por ambas partes (documental, testifical, pericial, interrogatorio de cónyuges, exploración de menores si tienen más de 12 años y madurez suficiente) para que el juez tenga todos los elementos de juicio.
  6. Sentencia: Tras la vista, el juez dicta una sentencia que declara el divorcio y establece las medidas definitivas que regirán las relaciones personales y patrimoniales entre los excónyuges y con los hijos. Contra esta sentencia cabe la posibilidad de interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Liquidación del régimen económico matrimonial

En el caso del régimen de separación de bienes, que es el régimen legal supletorio en Cataluña, cada cónyuge mantiene la propiedad de sus bienes, tanto los adquiridos antes como durante el matrimonio. La liquidación de bienes comunes (por ejemplo, una vivienda comprada en copropiedad) puede solicitarse dentro del mismo proceso de divorcio o en un procedimiento independiente. Si el régimen fuera de gananciales (establecido mediante capitulaciones matrimoniales en Cataluña), la disolución de la sociedad de gananciales ocurre con la sentencia de divorcio, pero la liquidación y reparto del patrimonio común suele requerir un proceso posterior, a menudo complejo.

Preguntas frecuentes sobre el divorcio contencioso

¿Cuánto tiempo tarda un divorcio contencioso en Barcelona?
Un divorcio contencioso es considerablemente más largo que uno de mutuo acuerdo. En Barcelona, los plazos pueden oscilar entre los 6 meses y más de un año, e incluso prolongarse hasta 18 meses en casos complejos o dependiendo de la carga de trabajo del juzgado.

¿Cuál es el coste de un divorcio contencioso?
El coste de un divorcio contencioso es superior al de mutuo acuerdo, ya que requiere la intervención de un abogado y un procurador para cada parte, así como una mayor dedicación profesional. Los honorarios de abogado pueden situarse entre 900 y 2.000 euros, y los de procurador entre 200 y 500 euros, pudiendo incrementarse en casos de gran complejidad o duración.

¿Se puede convertir un divorcio contencioso en uno de mutuo acuerdo?
Sí, es posible. Incluso después de iniciar un procedimiento contencioso, si los cónyuges logran llegar a un acuerdo, pueden presentar un convenio regulador conjunto ante el juzgado en cualquier fase del proceso. Esto agilizará y reducirá los costes del divorcio.

¿Qué hacer en tu caso?

Afrontar un divorcio contencioso es una situación compleja, con un alto impacto emocional y económico. Es fundamental contar con un asesoramiento jurídico especializado que le guíe a través de cada fase del proceso y defienda sus intereses de manera efectiva. En nuestro despacho, con más de 20 años de experiencia en derecho de familia en Barcelona, analizamos cada situación de forma personalizada para ofrecer la mejor estrategia legal. Si se encuentra en esta situación, le invitamos a contactar con nosotros en nuestra oficina de la calle Consejo de Ciento 246, en el Eixample de Barcelona, para estudiar su caso y ofrecerle el apoyo que necesita.

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